martes, 26 de marzo de 2013

Estrategias para el desarrollo de la Lectura Crítica



La lectura crítica es uno de los desafíos modernos que vive la escuela actual, desde los principios del constructivismo y su evolución a la pedagogía crítica y de los diferentes enfoques que acompañan a los modelos pedagógicos, desde las destrezas con criterio de desempeño hasta las competencias en el nivel superior de educación.

Desde la óptica R. Feuerstein citado por (Orru, 2003), “la interacción y el arrope con el material y el profesor, no son suficientes para que se produzca la experiencia de aprendizaje mediatizado. Es necesario un mediatizador responsable, afectivo, conocedor y competente para ser intermediario entre el mediatizado y la experiencia de aprendizaje mediatizado”, lo que hace necesario diseñar procesos formativos en que se fortalezcan las competencias y destrezas de la lectura crítica en los estudiantes.

Desde la óptica integradora que utiliza el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, Ceaaces, la lectura crítica se evalúa desde cinco dimensiones que persiguen determinar el grado de comprensión lectora de los profesionales en formación, como parte del modelo de gestión académica, estas dimensiones son: Textual evidente, de relación intertextual, enunciativa, valorativa y sociocultural. (Superior, 2013).

El Fondo de Experiencia Lectora (FEL), no se adquiere con la cursada de un módulo de Expresión Oral y Escrita, es una práctica permanente y sistemática que requiere de un buen hábito lector y a la vez permanencia en su ejercitamiento para alcanzar el afianzamiento de destrezas y la construcción de competencias sólidas para la comprensión lectora (Chomsky, 1989).

Estos antecedentes, combinados con una adecuada práctica constructivista, un diseño curricular apropiado y enfocado en el sujeto, permitirá esbozar y construir estrategias pedagógicas en que la práctica lectora sea un medio de adquisición de nueva información, alcanzado los fines últimos con los que  cuenta la asignatura en que se apliquen estas estrategias, comprobando mediante modelos estadísticos la eficacia de las mismas en el proceso de construir conceptos, consolidar procesos y desarrollar normas y actitudes propias del docente en formación.